El Outsourcing se ha convertido en una herramienta estratégica de negocios, y no simplemente en la última palabra de moda. Dado que cualquier función que no crea valor directo para los clientes, accionistas o asociados no es una actividad “clave” para el desarrollo del negocio, por tal motivo, es posible contratar externamente con un proveedor que sea capaz de realizar esas tareas de una manera más redituable.

Al contratar los servicios de Outsourcing de procesos financieros, los clientes focalizan sus esfuerzos en su actividad principal, reducen su estructura de costos y aumentan su productividad.